viernes, 4 de diciembre de 2015

Aire.

Cállate.
El viento no me deja oírte.
Es él el que te está acariciando la mejilla.
El que te está rodeando por la cintura. Es él el que te está susurrando al oído.
Nadie más, sólo él.
¿Qué te cuenta?
¿Qué te está contando el viento que sólo tú puedes
oír? ¿Qué secretos puede tener el viento para moverte así la melena?

 Has sonreído.
 Te acabo de ver hacerlo.

Y dejó de soplar el viento, se llevó tu sonrisa.
 Se llevó con él también tu voz y tu felicidad.

Te fuiste con el viento. A saber qué fue lo que te dijo para que no volvieras a sonreír nunca.